Reflexiones de invierno

PUBLICIDAD

MDP invierno 2018

Por Juan M Penino

 

“No obstante, cuando uno empieza a estudiar los asuntos Latinoamericanos descubre de inmediato un obstáculo mayor que la simple ignorancia. Y es que para nuestros estándares – pero también para los estándares norteamericanos, y aún rusos – es una región cuya historia, simplemente, no tiene sentido”

“Si yo tuviera que resumirlo en una oración sola, diría que la política Latinoamericana está determinada por el hecho de que la independencia nacional llegó al continente más de un siglo antes de que la gran mayoría de su población ingresara a la vida nacional…Las estructuras sociales y el estatus colonial del continente permanecieron virtualmente como eran y sin cambios”

Eric Hobsbawm: ¡Viva la revolución! Sobre América Latina

 

 

¡Vacaciones de invierno en la ciudad, en el barrio Rivadavia! Hermoso, inigualable momento de reflexión, muy superior a los agotadores últimos días del año. Ahora, todavía, quedan energías. Además, el mal tiempo se presta para actividades que tienen que ver con la utilización de ese patrimonio intangible, inestimable, que es el pensamiento. Pero cuidado con la velocidad de las cosas. Como dice Fresán: La memoria lo es todo, la obra es memoria. La memoria – otra sombra – muchas veces tiene mucha más sustancia que el presente*. El tiempo y los ritmos son cruciales para tratar de salir bien parado. Adelanto una conclusión, que tendremos que evitar: el futuro se pone denso, el segundo tercer semestre va a ser peor que los anteriores. Pero en el fondo del túnel… Mejor esa frase no…digamos, más bien, hay que ser optimista aunque cueste, casi a la fuerza. Bien, atendiendo un poco – y solo superficialmente – a las frases citadas de Eric, digamos que la velocidad en ese primer impulso independentista en Latinoamérica fue muy alta, tanto que no nos dimos cuenta de que toda una Argentina con estructura colonial quedaba en el fondo del tarro. Un tarro que siempre se ve hermosamente progresista a la distancia. Pero pasa que esa otra parte de la historia viaja en carreta, entonces después nos encontramos con sorpresas desagradables, con cuestiones incompatibles ¿Cómo es posible que en un mismo país convivan realidades tan diversas, tan lejanas, tan irreconciliables? Respuesta: no tengo idea. Lo que sí, por ahí, en una de esas, a casi todos nos gusta el asado con papas fritas y nos cae muy bien el papá de Messi. Pero después hay mucho por lo que trabajar para unir las partes ¿Y si es mejor no unir nada? Algo de eso se le habrá cruzado al intendente Arroyo para mandar al frente y dejar en Offside a la gobernadora “No somos todos iguales” Heidi ¿Habrá trampa? Estoy escribiendo con velocidad, casi sin relacionar las cosas, con muy poco de sentido, pero el tiempo y la escritura son así ¿Cómo? No tengo idea, pero hace frío, llueve y hay un viento del orto y ya no me cabe más Netflix, porque parece como que a todes se les ocurriese la misma serie, la misma película o el mismo capítulo de Pokémon. Tengo un amigo que es fanático de Pokémon y todavía no puede aceptar el hecho de que hayan cambiado al amigo negro de Ash por otro rubiecito. No entiendo, no sigo la zaga. Pero pareciera que todo va a contramano de Mbappé y la selección franco africana que ganó el mundial de fútbol masculino. Sí, también hay fútbol femenino: pasan un partido los domingos por Crónica TV. Sin ir más lejos, el domingo de la final del Mundial jugaron Ferro y Estudiantes de La Plata. Las chicas juegan bárbaro, pero hay que ver la cancha en la que se sobre esforzaban para tirar tres pases seguidos. En serio, por qué las mandan a jugar a un terreno de tierra todo poseado ¿Puede ser más machista el fútbol argentino? Peor el fútbol Mundial, que nos mostró al ex capitán de Alemania trajeado llevando la Copa del Mundo, seguido de una súper modelo con un súper vestido para el ¿deleite? de la popular machirula. Y esto me lleva al último capítulo de la segunda temporada del cuento de la criada, y cómo las mujeres de todas las clases de Gilead se unen en pos de salvar la vida de una beba. Cómo se las ingenian para vencer a esos tipos enfermos por una religión que se inventaron para someterlas eternamente, prohibiéndoles hasta la posibilidad de leer. Y pensar que Margaret Atwood le pidió sentido común a la vice presidenta Gabriela Michetti. “Las mujeres que no pueden tomar la decisión sobre si tener o no bebés son esclavas, porque el Estado reclama como propiedad a sus cuerpos y al derecho a dictar el uso al que deben someterse sus cuerpos”, escribió la autora de la novela El Cuento de la Criada, en una carta que vaya a saber si será tenida en cuenta por alguien del actual gobierno. Entonces, volvemos a la ciudad feliz con sus vacaciones congeladas, con los sueldos congelados, el empleo congelado, los derechos congelados. Lo único que sube temperatura son los tarifazos en todos los servicios. Qué loco, escribo tarifazos y el Word me lo subraya con rojo. En rojo queda toda una población, perdón señora Carrió, los que quedamos en rojo somos lo de la clase media para abajo ¿Y quién junta en la ciudad a todos los desclasados a un mismo tiempo? Pista: no tengo la más pálida idea. Solo escribo por ahora. Pero vale la aclaración, esto es solo un ejercicio. Soy escribiente, no escritor. Y me gusta la playa en invierno porque tiene colores raros. Y también me gustan los seres humanos porque son irracionales. Cuando son muy lógicos se vuelven conservadores y de eso paso, por ahora, no quiero terminar en una lista de aportantes truchos para una campaña de gobernación. Ya llegará el tiempo del Imperio de la lógica, el Imperio de los calculadores, el Imperio de los que siempre saben lo que hay que hacer. Por el momento, insisto, prefiero la duda del artista, siempre dispuestx a crear algo que inquiete, que sacuda la lógica. Retomo las palabras de Piglia, que recojo de una nota que le realizaron hace años para la revista que regalaba el supermercado Toledo ¿Se acuerdan? Se llamaba Con Todos, y siempre incluía una nota a alguna celebridad de la cultura o el deporte, que hablaba sobre la ciudad feliz. Del número que le tocara al escritor Ricardo Piglia, quiero rescatar dos frases:

  • “Como decía Albert Camus: cuando uno tiene el mar, no hay nada que le falte”.

Hermosa frase recordada por Piglia. ¿Por qué será que uno busca tanto el mar, por qué será que nos resulta un lugar tan placentero? Imagino que nos pasa porque somos casi totalmente de agua, y del agua venimos. O por ahí no, porque por otro lado odiamos al agua cuando nos cae de arriba, en forma de lluvia. De contradicciones somos.

  • Quien le hace la nota al escritor nacido en Adrogué, le realiza una última pregunta, bastante incierta si uno tiene en cuenta a quién se la está haciendo: “¿Y qué piensa de la ciudad actual?” A lo que Piglia contesta: “No sé si va a gustar. Me parece que Mar del Plata es un pueblo que tiene un cuerpo que no le corresponde, el de una ciudad. Un mundo micro que está emplazado en un plano desmesurado. Veo caminar mucho a los marplatenses, como esperando que pase algo, que es lo que pasa en las ciudades, en las que siempre surgen propuestas, perspectivas”.

Volviendo a la cuestión de la velocidad de la memoria en Fresán, al desfasaje temporal de América Latina que señala Eric Hobsbawn, esa segunda consideración de Piglia es el remate perfecto para tratar de encontrar, no una respuesta a nuestros problemas en la ciudad, en el barrio Rivadavia, sino más bien para intentar pensar qué fue lo que hizo de nosotros la historia para poder transformarlo ¿En qué? Te invito a que los descubramos.

 

*Rodrigo Fresán: La velocidad de las Cosas

 

 

Contacto: juanmanuelpenino@yahoo.com.ar

PUBLICIDAD

Sé el primero en comentar

Deja un comentario