Siempre nos quedará el puerto de Quequén

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Por Juan M Penino

Llevo años recorriendo esa zona que parece un pueblo fantasma. Siempre pensé que alguien debería hacer algo con esos espacios. Y sí, da para que algún director de cine se avive y aproveche esta zona tan peculiar. ¿Pero quién podría ver algo artístico ahí? Ese alguien llegó, se llama Tomás de Leone, y lo hizo en su primer largometraje: El aprendiz. Uno de los aciertos más felices del año, esta historia simple y directa destaca por la potencia del espacio elegido. La trama tiene que ver con la vida de Pablo, un joven aprendiz de cocina que vive en Necochea con su madre borracha, que tiene un padre con otra familia, que tiene una novia a la que no puede terminar de querer, y que sobre todo tiene un grupo de amigos que lo arrastran a perder su tiempo entre bares y delitos. De todo eso no parece que fuera a salir algo nada lindo. Para colmo de males, la película está ambientada en el año 2001. ¡Está totalmente perdido! A lo mejor tanto detalle minimalista sobrecarga algunas escenas, pero en general la película funciona y es recomendable. Para destacar las actuaciones del protagonista Nahuel Viale y de Esteban Bigliardi. Este último interpreta a uno de los amigos del grupo, que resulta ser un verdadero dolor de cabeza para el resto.

*Datito: ante la sorpresa de todos los presentes, el director confesó que no es de Necochea sino que es porteño. Solo que una vez pasó por el Puerto de Quequén y descubrió que ese lugar era perfecto para realizar una película. El resto de los actores y actrices pertenecen al teatro independiente de Baires.

Película en Competencia Argentina

Próxima proyección: jueves 24 a las 16hs en el Paseo Aldrey Cultural y Comercial – Sala 5

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