Personajes fantásticos y dónde encontrarlos

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Hay personajes que son imprescindibles en la historia, hay otros que bien podrían no estar. Esta semana en la ciudad (in)feliz reapareció uno de estos que se ubican en el segundo grupo. Hizo uno de esos comentarios desagradables que acostumbra a compartir con sus seres queridos, a los que tortura con su presencia todos los domingos en los almuerzos familiares. Y levantó polvareda, porque es así, les marplatenses más famoses son les que dicen las pavadas más extravagantes. Es la manera correcta de lanzarse a la arena pública: decir una boludez. Yo lo intento seguido y logro una repercusión interesante en el chino del Barrio Rivadavia, donde ya me conocen y saben que lo hago para tratar de llamar la atención, sacar alguna sonrisa y – con mucha suerte y viento a favor – un pequeñísimo descuento en algún producto, del insólito programa fantasma precios esenciales. Ahora vamos a la frase que utilizó el Dr. White para hacerse tristemente célebre esta semana, y alcanzar envergadura nacional en los diarios porteños: “¿No tenés obra social o te gastás la guita en choripanes?” Siendo Secretario de salud – y ser humano con dos dedos de frente -, la frase es desatinada y muy ofensiva para con el vecino al que agravió por una red social. Pero no es la intención de esta nota quedarse con el análisis de las pavadas que hace el Dr. en sus horas libres – imagino que desde ese genial consultorio que tiene en uno de los barrios más chetos de la ciudad – sino, más bien, repasar algunos personajes que tenemos como incorporados en la vida, pero que mejor sería que no. Lo primero, entonces, es advertir que en la ciudad, nuestra Twin Peaks, tenemos mejores voceros que Dr. White, que no nos representa para nada, aunque ocupe un cargo público en la actualidad. Hace tiempo, también había comparado a una mujer en situación de calle con un perro, en fin. Hasta acá con este personaje que sería mejor dar de baja esta temporada.

Otro de esos personajes, en este caso sería como uno de los más malos de la serie, es el deshonroso juez Hooft, eterno defensor de los peores criminales de la dictadura cívico militar, edición 1976 (la más sangrienta y cruel). Resulta que esta semana, el gobierno lo propuso como candidato a Juez Federal en la ciudad. Por suerte no hubo quórum, pero el solo hecho de que lo sigan apuntando para un cargo tan importante, bueno, habla a las claras de que hay guionistas de los peores ocupando la Casa Rosada.

Y como si fuera poco, la realidad se impone a la ficción. Esta semana se estrenó la tercera temporada de El cuento de la criada, esa distopía en tono feminista que creara la genial escritora canadiense Margaret Atwood en 1985, y que recién ahora consigue el merecido reconocimiento. Pero lo sucedido en la Capital del país no tiene que ver con la oscura y súper nazi Gilead imaginada por Margaret en su novela, sino con nuestra Argentina de hoy. Resulta que también esta semana, comenzó el juicio contra una mujer acusada de haber besado a su novia en la estación de Constitución, o sea castigada por ser lesbiana. Justo en la semana de la marcha de “Ni una menos”, la marcha que nos interpela como sociedad para que hagamos el esfuerzo necesario por ser mejores humanes, más comprensives, más amables, menos ortivas y asesinos. Pero bueno, todavía hay que enfrentar estas injusticias. Recomiendo poner la lupa sobre esta tercera temporada de El cuento de la criada y evaporar los prejuicios de nuestros cuerpos y corazones.

Toda serie tiene su institución maldita, o debería tenerla. En nuestro caso no hay duda de que es el Fondo Monetario Internacional, que opera (ya no tanto) desde las sombras como el mal mayor, quien retiene el máximo poder en el país. Pero hay personajes importantes en la serie nuestra de cada día, que todavía no se dan cuenta de cómo debería ser una buena cooperación de un organismo internacional. Para elles van estos siguientes puntos a considerar: 1) Cuando no pretenden dirigir y controlar el proceso 2) Trabajan con equipos de la propia nación a la que ayudan 3) El objetivo es que el país “ayudado” sea el que construya la propuesta 4) Asume que el proyecto es del país 5) Deja capacidades instaladas 6) Da ejemplos de aquello que predica 7) Mantiene perfil bajo y baja visibilidad 8) Rinde cuentas ante el país al que está ayudando 9) Se responsabiliza de sus errores, aprende y se rectifica 10) Coopera para el desarrollo del país 11) Trabaja expresamente para volverse prescindible, no para perpetuar la dependencia. Estos puntos no los inventé yo, sino que los tomo de Rosa María Torres, una pedagoga, lingüista, comunicadora y activista social ecuatoriana. Ahora, preguntémonos juntos ¿Cuántos de estos puntos de buena cooperación internacional cumple el FMI? Insisto, gran villano de nuestra serie diaria.

Hay algo que me gusta mucho, casi como a todo el mundo, y es ver series de suspenso. Sobre todo, las que más consumo son las que tienen a un pueblo o pequeña ciudad como protagonista. La insuperable para mí es Twin Peaks, pero ya la ví demasiadas veces, tengo que seguir adelante. Ahora, me estoy poniendo al día con otra que se llama Riverdale, que tiene un tono parecido a la icónica serie de David Lynch, pero que es un poco más goma, más adolescente. Sin embargo, está esa misma cuestión del territorio maldito, el lugar tranquilo donde uno habita y que pensó que era el más seguro del mundo, que esconde cosas que mejor no querría saber. Entonces hay historias oscuras, seres horripilantes que aniquilan la idea de lugar perfecto, que destruyen la inocencia de les adolescentes, que se van volviendo tan oscuros como el bosque y el río que siempre están bordeando al pueblo y esconden algún cadáver. Primero les inocentes pibes se pierden en peleas bobas de secundaria yanqui, uno de ellos muere asesinado, después se empiezan a enterar de los secretos tremendos de sus padres, luego pasan a investigar crímenes y a ponerse en peligro, para después volverse cómplices e instigadores de todo eso oscuro que les amenazaba en un principio. Y en eso estaba, el miércoles por la noche, con un poco de frío en el Bernardino Rivadavia, y el nuevo video de Bándalos chinos de fondo – que dejo al final de la nota, para que vean qué onda – y una birra siempre al lado, con todas estas cosas en la cabeza, pensando que un poco todos los terruños son así, todos los lugares tienen sus personajes y sus historias ocultas. Nosotres, como en las series, empezamos bien inocentes y aferrados a creencias y costumbres que después, inevitablemente, se irán transformando. Se entiende y es así y no necesariamente todo cambio es malo. Pero debemos ser conscientes de ese lado que no nos gusta, y que siempre va a estar ahí, conviviendo con nosotres, encarnado en esos personajes que por desgracia son más reales que cualquier intento imaginativo de guionista de Netflix.

Hoy terminamos el episodio acá, con un avance para el que viene: habrá buenas noticias de un viejo amigo, habrá historias de hospital y algún análisis político sobre las encuestas y demás cuestiones. Seguiremos recomendando cosas, leyendo y compartiendo poesía. Todo, por supuesto, desde el cruce de las veredas en Francia y Castelli, en pleno otoño, esperando por el invierno esclarecedor…

*Una recomendación más: el sábado 8 de junio a las 17 hs, en el Espacio Cultural Bronzini (Rivadavia 3422), la escritora marplatense María José Sánchez presenta su tercer libro de poesía “Que venga”. Quedan todes invitades a pasar un lindo momento con la autora y sus versos.

*Contacto: juanmanuelpenino@yahoo.com.ar

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